Oraciones

Nuestras Oraciones

A continuación puedes leer nuestras oraciones:

 

Ofrenda al amor misericordioso

Para vivir en un acto no interrumpido de amor,

Me ofrezco como holocausto a tu amor misericordioso,

Suplicándote que me consumas

Continuamente, dejando desbordar en mi vida;

Los raudales de infinita ternura que en ti se encierran.

Se yo de este modo, oh Dios, mártir de amor.

Finalmente después de haberme preparado este mártirio,

A comparecer ante tu presencia;

Hágame morir y arrójeme sin demora alguna

En el abrazo eterno de tu amor misericordioso.

Quiero, amado bien mio,

Con cada latido de mi corazón,

Renovarte esta ofrenda infinitas veces,

Hasta que al declinar de las sombras

Pueda expresarte de nuevo mi amor

En la visión eterna. Amen!

PIADOSISIMO JESUS MIO

Piadosísimo Jesús Mio,

Desde el trono de tu misericordia

Dirige tu mirada de ternura sobre la tierra.

Cuántas naciones, cuántos pueblos que no

conocen tu santo nombre,

Ni tu cruz, ni tu amor ¡y son también

hijos tuyos y pueden

también amarte!

Oh, si tu sangre vertida por todos,

Alza igualmente por ellos un grito de misericordia,

Escúchalo por piedad; da esta alegría a tu corazón,

da esta gloria a tu sangre derramada.

A la vos de tu sierva que celan tu gloria

Reúne aquellos abandonados entornos a tu cruz;

Llámalos, ellos te adoraran con un corazón nuevo

Y nosotros te adoraremos con ellos.

Que el Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo

El Dios de todos los Hombres

Se digne escuchar nuestros votos

Y nos acoja consigo en su reino eterno

Amen!

ORACION A SANTA TERESITA

Acordaos ¡oh Santa Teresita del

Niño Jesús! Que mientras vivías

en este mundo, pronunciaste

estas dulcísimos palabras:

“Quiero pasar mi cielo, haciendo

el bien sobre la tierra”.

Venid, pues oh amante esposa

de Jesús, venid hacedme el bien

que con tantas ansias solicito,

concediéndome las gracias que

vengo a buscar a vuestros pies.

¡No desechéis mis súplicas! ¡Oh

florecilla privilegiada de Jesús!

Enjugad mis lágrimas,

brindándome vuestras sonrisas de

esperanza. Acogedme bajo vuestra

protección, para que siguiendo

vuestros ejemplos, pueda llegar un día,

a la Patria donde el amor florece

y las lágrimas son

desconocidas. ¡AMEN

OFRENDA A LA SANTISIMA TRINIDAD. (Miguel Angel Builes )

OH, Trinidad adorable!
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Yo te adoro, te alabo, y te amo.
te doy mi corazón.
te entrego cuanto tengo y cuanto soy.
Pero como nada puedo, nada valgo, nada soy, te ofrezco a Jesús
con todos sus homenajes de valor infinito a tu Augusta Majestad,
desde el pesebre hasta la cruz,
desde la cruz hasta tu diestra
y en todos los sagrarios de la tierra.

te ofrezco todas las misas que se celebran hasta el fin de los tiempos.

te ofrezco todos los homenajes del Cuerpo Místico de tu  Hijo,
todas las adoraciones; las alabanzas y el amor de tu Santísima Madre
de todos los Ángeles y Santos del cielo
y de todos los justos de la tierra.

Todos los dolores humanos
todos los suspiros de la creación
y todas las partículas de la materia,
convertidos en otros tantos actos de amor a ti,
como mi homenaje de adoración, alabanza, amor, acción de gracias, reparación, suplica, impetración de Perdon  y satisfacción de mis pecados.
Sea ésta, oh Dios mío, mi oración continua delante de ti,
para tu gloria, la santificación de mi vida
y la salvación del mundo. Amén

CANONIZACION DEL SIERVO DE DIOS MIGUEL ANGEL BUILES

El siervo de Dios Miguel Ángel Builes, necesita de un milagro grande para adelantar su deseo apasionado por alcanzar la santidad en los altares. Si tienes o conoces alguna necesidad urgente que quieras colocar en las manos del Señor no dudes en pedir la interseccion del este siervo de Dios, quien durante su vida solo le acompaño un interés: la gloria de Dios, por la salvacion de las almas, su santidad y la de sus hijos e hijas, ayudanos a Glorificar a Dios a traves de él, y a orar por su pronta canonizacion.

ORACION:

Señor Dios, que suscitaste en tu Iglesia al Obispo Miguel Ángel Builes y le concediste Dones incomparables de fe y caridad, dotandolo de las virtudes sacerdotales más insignes, que el ejercitó con inquebrantable voluntad de servirte y con celo encendido por el honor de tu nombre y la salvación de sus hermanos. Dignate glorificarlo y que gocemos de su intersección. Por Jesucristo nuestro Señor. AMËN.

"YO TENÍA UNA LOCURA: SALVAR ALMAS, GLORIFICAR A CRISTO, AMARLE... (Diario 19 de julio de 1949)