Si tuviera que definir a este hombre santo, la única forma de hacerlo sería a partir de su práctica y de su espiritualidad que trasciende los tiempos. Me atrevo a decir que su pensamiento y su obra están plenamente vigentes, por la presencia difundida que despliegan hoy sus Institutos y que han recibido, hace rato la aprobación de ser presencia viva en este mundo...
“A solo Dios el honor y la gloria”
Mi nombre es Mary Akoth Onyango, nací en Kisumu – Kenia, que pertenece a África central, tuve la bendición de nacer en una familia católica. Y soy la tercera de diez hijos cinco hombres y cinco mujeres estoy muy agradecida con Dios por darme esta familia de sangre quien me ayuda en todos los momentos de mi vida para seguir creciendo en mi aspecto humano, espiritual Y psicológico.
“No se puede amar lo que no se conoce, ni defender lo que no se ama”
Familia MAB: estamos invitados a fijarnos como un objetivo primordial para el 2022, rescatar nuestra «historia diaria» desde la inspiración fundacional y hacerla conocer en cada uno de los ámbitos que podamos. Recordemos que “No se puede amar lo que no se conoce, ni defender lo que no se ama”. Quienes nos precedieron quizás no fueron todos Héroes, pero sí personas que tuvieron un alto compromiso con el Reino de Dios, nuestros Institutos y su lugar en la historia de salvación.
Desde la Postulación del Venerable propongo para este Año la tarea de identificar, conocer y ahondar en la riqueza de los escritos inéditos del Venerable Fundador.
Nos acompaña en este objetivo la Comisión Histórica que los estudio como parte del Proceso Diocesano, conformada por Monseñor Héctor Urrea Hernández y el Padre Santiago Calle Roldán. Nos dicen...
Muchos filósofos, teólogos y científicos han dedicado gran parte de su vida a estudiar el tiempo. Es suficiente navegar un poco en Internet y podremos satisfacer curiosidades sobre el tema. La Sagrada Escritura dice que “todo tiene su tiempo” (Qo 3.1-4; 11)... Podemos dividirlo en dos partes, de manera básica: el tiempo de Dios (kairos) y el tiempo humano (kronos, de donde deriva la palabra “cronológico”, la sucesión del tiempo).
Vamos a destacar algunos de los rasgos humanos y espirituales más sobresalientes de su personalidad, de su identidad creyente y misionera, poniéndolos en relación con la Trinidad, con ese Dios cristiano, misterio y manantial inagotable de comunión y de amor.
“Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas... Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentra en vela...” (Lc 12, 35-38). Confianza en Dios y servicio suyo van estrechamente unidos en Francisco.
“... pues Dios levanta y esfuerza a los humildes” (C 90, 373). A pesar de sus ricas y numerosas cualidades humanas, Javier vive una humildad impresionante, humildad que no tiene nada de fingido o ficticio, apoyada siempre en su honda experiencia espiritual, en un sentido fuerte de la trascendencia y de la misericordia de Dios.